Doctorado en Ingeniería Biológica y Médica tiene a sus dos primeros graduados

  • 03 Enero 2024
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A fines de 2023, Martín Miranda y Carlos Valle recibieron sus diplomas doctorales en una gran ceremonia encabezada por el rector Ignacio Sánchez y que congregó a 180 nuevos doctores y doctoras de la UC. ¿Cómo fue su experiencia en este programa? ¿Cuáles son los próximos pasos a seguir de ambos doctores? Sobre esto y más nos cuentan en la siguiente nota.

En 2018, Martín Miranda (29) y Carlos Valle (28) terminaban sus estudios de pregrado en la UC, Martín en Enfermería y Carlos en Ingeniería Civil. A fines de 2023, se convirtieron en los primeros graduados del Doctorado en Ingeniería Biológica y Médica, programa creado por IIBM. ¿Cómo es que profesionales de carreras tan distintas llegaron a encontrarse en un mismo programa? 

El factor clave que abrió las puertas fue el enfoque interdisciplinario que ofrece este doctorado, mirada que impulsa nuestro instituto con el fin de integrar diversas disciplinas y quebrar los esquemas tradicionales, permitiendo así la colaboración y la expansión de investigaciones y soluciones que surgen a partir de la intersección de la ingeniería, medicina y biología. 

El punto de partida: Programa IPRE y Major en Ingeniería Biomédica 

Martín Miranda cursaba quinto año de Enfermería cuando conoció a la profesora María Rodríguez, en ese entonces directora de postgrado del IIBM, con quien comenzó a trabajar en el Programa de Investigación de Pregrado (IPRE) de la UC, específicamente, en una investigación en torno a los efectos del Yoga en calor. “Me gustó el campo de la investigación y la profesora Rodríguez me motivó a entrar al Doctorado en Ingeniería Biológica y Médica, así es que una vez que terminé mis estudios de Enfermería, entré al doctorado”, señala Martín.

Por su parte, Carlos Valle llegó al programa por otra vía. “Si bien estaba siguiendo la ruta de la ingeniería eléctrica, quise hacer el Major en Ingeniería Biomédica, y desde ahí se abrió el camino para que el siguiente paso fuera el Doctorado en Ingeniería Biológica y Médica”, cuenta Carlos. 

Abriéndose a nuevas miradas y oportunidades 

Martín provenía de una carrera en la cual, de acuerdo a su naturaleza, se entrena fuertemente lo que son las habilidades blandas y las técnicas de comunicación. “En el doctorado me fui familiarizando con un lenguaje nuevo, donde el foco está más en el contenido que en la forma, y pude aprender cosas que al comienzo me parecían muy ajenas, tales como programar, técnicas de IA, manejo de datos y estadísticas, además de fortalecer el inglés, idioma oficial del doctorado”, explica.

Por su parte, Carlos recuerda con gratitud el apoyo que recibió del Instituto y de la profesora Rodríguez cuando, por diversos factores, debió cambiar el tema de su investigación. Además, valora el corte interdisciplinario del doctorado y señala que ello “nos permitió ver las cosas desde diferentes perspectivas y colaborar entre nosotros: a veces yo podía ayudar a Martín y en otras ocasiones él a mí; esto es algo que potencia el programa”.

Otro aspecto importante es el apoyo permanente que se ofrece a las y los estudiantes. Por ejemplo, a quienes provienen del área de ingeniería, se les entrega un reforzamiento en los ámbitos de la biología y la salud, y a quienes han realizado sus estudios de pregrado en esas áreas, se les entrena en materias como técnicas matemáticas y de computación. 

Solidez, inspiración y apoyo integral 

Martín y Carlos destacan el acompañamiento  que recibieron de profesores y el equipo de administración del Instituto. “Por ejemplo, mi supervisora, la profesora María Rodríguez, siempre me alentó, no miró mi background, sino que solo hacia donde yo quería ir, lo cual me impulsaba a superar mis propias limitaciones. También recibí mucha ayuda de María José Abarca, coordinadora académica”, señala Martín.

Asimismo, los nuevos doctores valoran la calidad de los profesores, quienes entregan las guías para hacer investigación de calidad internacional y agradecen su apertura para atender las ideas que las y los estudiantes pueden tener; de igual manera, resaltan la preocupación del IIBM por sus estudiantes, así como el gran apoyo de la dirección del programa y de la coordinadora académica.

Próximos pasos 

Evaluando los aprendizajes y crecimiento, ambos doctores recalcan la cantidad de puertas que abre el doctorado, además de entregar las herramientas necesarias para realizar investigación de manera autónoma, desarrollar patentes o mirar hacia la industria. 

El siguiente paso de Martín es trasladarse a Canadá para realizar un postdoc en la Universidad de Calgary, específicamente en el Autonomic Investigation and Management Lab, con el fin de continuar con la investigación en el área biomédica cardiovascular. Y si bien en este momento su foco es la academia, señala que siempre puede abrirse un camino hacia la industria.

En el caso de Carlos, sus planes son llevar a cabo un postdoc en Resonancia Magnética en iHEALTH - Instituto Milenio en Ingeniería e Inteligencia Artificial para la Salud y, eventualmente, moverse hacia la industria.