
Una innovadora propuesta terapéutica que podría transformar el tratamiento de enfermedades hepáticas avanzadas está siendo impulsada por Maximiliano Kunze-Küllmer, exalumno del Major del Instituto de Ingeniería Biológica y Médica (IIBM).
El ingeniero biomédico encabeza actualmente Spectrum Regenerative, una startup biotecnológica con base en Estados Unidos que desarrolla alternativas farmacológicas al trasplante de hígado, una de las principales soluciones clínicas para pacientes con falla hepática aguda y tumores hepáticos inoperables.
Recientemente, la compañía anunció el levantamiento de US$1 millón con el apoyo de inversionistas chilenos, recursos que permitirán avanzar en las etapas de validación exigidas por la Food and Drug Administration para el inicio de ensayos clínicos en humanos.
La tecnología de Spectrum Regenerative se basa en más de una década de investigación científica, orientada al desarrollo de moléculas capaces de regenerar tejido hepático y reducir el daño celular. Entre sus principales avances destaca el compuesto HZ01, que en estudios preclínicos ha demostrado efectos significativos en la reducción del daño hepático, el estrés oxidativo y el crecimiento tumoral.

“El objetivo es ofrecer una alternativa terapéutica que permita evitar o retrasar la necesidad de un trasplante”, ha señalado Kunze-Küllmer en relación con el impacto potencial de estas tecnologías.
Formación en el IIBM y proyección internacional
El liderazgo de Kunze-Küllmer refleja el sello formativo del IIBM, que promueve la integración entre ingeniería, biología y medicina para abordar desafíos complejos en salud. Su paso por el Major del Instituto fue clave en la construcción de una mirada interdisciplinaria que hoy se traduce en innovación aplicada con impacto global.
Tras su formación en la Universidad Católica, el exalumno continuó su especialización en Duke University, consolidando una trayectoria que hoy lo posiciona en el ecosistema internacional de biotecnología.
Próximos pasos
La startup proyecta iniciar ensayos clínicos en Estados Unidos dentro de los próximos 18 a 24 meses, además de fortalecer su presencia en polos de innovación como Boston y Silicon Valley.
Este avance no solo representa un hito en el desarrollo de nuevas terapias para enfermedades hepáticas, sino también evidencia el impacto que pueden generar profesionales formados en el IIBM en la frontera del conocimiento científico y tecnológico.
En un contexto donde la medicina enfrenta desafíos crecientes, iniciativas como esta abren nuevas posibilidades para mejorar la calidad de vida de los pacientes, reafirmando el valor de la investigación interdisciplinaria y la formación de excelencia.