Ex alumno de IIBM rumbo a Harvard y MIT tras innovar en detección de cáncer

27 de abril de 2026


Maximiliano Mariné, quien cursó simultáneamente Medicina e Ingeniería en la UC, forma parte de los 20 seleccionados, entre 900 postulantes a nivel mundial,  para ingresar al reconocido programa de doctorado en Ciencias de la Salud y Tecnología impartido en conjunto por Harvard y el MIT.

 

Mariné comenzó en 2020 sus estudios de Medicina en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Un año después, decidió complementar su formación sumando Ingeniería, impulsado por una inquietud que lo acompañaba desde temprano: cómo abordar, mediante la tecnología, las limitaciones existentes en la medicina.

Durante su etapa universitaria, ese interés se tradujo en proyectos concretos. Participó en investigaciones orientadas a la detección del cáncer de mama y lideró el desarrollo de SNIFF, un dispositivo capaz de identificar márgenes tumorales en tiempo real. Esta innovación tiene el potencial de optimizar tratamientos y disminuir la recurrencia de la enfermedad, y fue ampliamente reconocida el año pasado.

A sus 24 años, Mariné alcanza ahora un nuevo logro: su admisión al doctorado en Health Sciences and Technology, programa conjunto entre la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Esta oportunidad no solo valida su talento, sino que también le permitirá integrarse a uno de los entornos más avanzados en innovación biomédica a nivel mundial. Según comenta, se trata de un espacio donde el foco está puesto en generar cambios concretos, destacando además su interés por aprender y colaborar en un ambiente dinámico.

Asimismo, enfatiza que acceder a este tipo de programas no es imposible. A su juicio, el primer paso es atreverse a postular, desmitificando la idea de que estas oportunidades están fuera de alcance y alentando a proyectar carreras con proyección internacional.

Durante su pregrado, trabajó junto a estudiantes y académicos en diversos proyectos de innovación tecnológica. Uno de sus primeros desarrollos, vinculado a la industria textil, buscaba mejorar la clasificación de materiales para reciclaje mediante el análisis de gases generados en su combustión. Aunque la iniciativa no prosperó, marcó un punto clave en su formación.

 

Gracias a ese proyecto, tuvo la oportunidad de realizar una pasantía en Boston, donde se insertó en un ecosistema de innovación. Posteriormente, completó otras tres pasantías en el Laboratorio Wellman de Fotomedicina del Hospital General de Massachusetts. Estas experiencias internacionales lo llevaron a replantear continuamente el enfoque de su investigación, orientándola hacia problemas concretos y relevantes para Chile.

Tiempo después, durante una rotación en cirugías oncológicas, un detalle captó su atención: el humo generado por los tejidos al ser intervenidos con electrobisturí. Esto le recordó su experiencia previa con materiales textiles y lo llevó a pensar que esos gases podrían contener información útil.

A partir de esa idea, conformó un equipo interdisciplinario junto a estudiantes de Ingeniería y Ciencias de la Salud: Felipe Andrade, Ignacio Moscoso, Rosario Willatt y Javier Castro. Tras meses de trabajo, desarrollaron el primer prototipo de SNIFF (Intraoperative detection of breast cancer margins by electrosurgical gas analysis and artificial intelligence), al que luego seguirían otros dos.

El dispositivo entrega información precisa al cirujano durante la operación, facilitando decisiones en tiempo real, reduciendo la probabilidad de resecciones incompletas y evitando cirugías adicionales.

Como explica Mariné, SNIFF permite detectar, mediante compuestos orgánicos volátiles presentes en los gases liberados por el tejido intervenido, la existencia de márgenes tumorales en la mama. Esto contribuye tanto a mejorar la detección como el tratamiento del cáncer de mama, además de disminuir su recurrencia.

Su motivación para trabajar en este ámbito tiene un origen personal: su abuela falleció producto de esta enfermedad, tras una recaída asociada a dificultades en su detección.

Los distintos proyectos en los que ha participado, incluido SNIFF, le han valido reconocimientos en competencias nacionales e internacionales como Novartis Cancer Challenge, BRAIN Chile y el Harvard Health Systems Innovation Hackathon Global Stage, entre otros. Su desempeño académico, el apoyo de mentores, su liderazgo y su interés por desarrollar soluciones accesibles y pertinentes al contexto local lo llevaron a buscar oportunidades en el extranjero.

 

 

Desde la UC, su formación estuvo acompañada por profesores que marcaron su camino. Uno de ellos es Vicente Parot, académico del Instituto de Ingeniería Biológica y Médica, quien ha sido su mentor en investigación y docente. Parot destaca sus logros y su compromiso, calificándolo como un estudiante excepcional.

En 2025, Mariné se acercó a las oficinas de EducationUSA en el campus San Joaquín, motivado también por la experiencia de su profesor, quien realizó su doctorado en Boston. En su búsqueda de programas acordes a sus intereses, encontró el doctorado conjunto entre la Escuela de Ingeniería del MIT —rankeada como la mejor del mundo según QS 2026— y la Escuela de Medicina de Harvard, ubicada en el quinto lugar del mismo ranking.

El programa de Health Sciences and Technology se caracteriza por su alta exigencia tanto en la admisión como en su desarrollo. De acuerdo con Hannah Stewart, asesora de EducationUSA que lo acompañó en el proceso, Mariné es el cuarto chileno en ser admitido. Cada año, más de 900 estudiantes postulan, y solo 20 son seleccionados.

Parot describe Boston como un polo de innovación biomédica de primer nivel, donde Mariné podrá interactuar con investigaciones en su etapa más avanzada. Destaca que el entorno ofrece una gran diversidad de temas, colaboración constante entre científicos y un ambiente altamente estimulante para su formación doctoral.

El programa contempla financiamiento completo durante el primer año, con continuidad posterior a través de su participación en investigaciones y proyectos académicos.

Mariné espera iniciar esta nueva etapa en septiembre. Su objetivo en Estados Unidos es continuar desarrollando tecnologías que, además de ser efectivas, sean accesibles. En sus palabras, que una solución funcione no garantiza su aplicabilidad en todos los contextos, por lo que considera fundamental avanzar en innovaciones adaptadas a realidades como la chilena.